Paloma Villanueva y Natalia Vitela
Agencia Reforma

Sustituir una comida por una bebida preparada con polvos es un error común que comenten las personas en su afán de perder rápido su sobrepeso, alerta Simón Barquera, director de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública.
“Algunos pacientes utilizan suplementos alimenticios y otros compran polvos en tiendas naturistas como fibra de nopal molido con azúcar y con vitaminas, por ejemplo, y reemplazan una comida con ese polvo con la idea de ingerir lo menos posible de calorías”, explica.
Al reemplazar una comida con un jugo, una malteada o una bebida preparada con algún polvo, no se obtienen los nutrientes necesarios y además, las bebidas se absorben muy rápido, por lo que provocan picos de glucosa elevada y después hipoglucemia.
Cualquier dieta que implique sustituir una comida completa por un solo alimento de bajo contenido calórico es una mala idea.
“Hay pacientes que hacen dietas en las que su comida son dos pepinos. Esas dietas, por supuesto, son insostenibles. Las personas se sienten muy mal, tienen dolor de cabeza, están de mal humor, se desmayan y además puede ser riesgoso porque no tienen la concentración suficiente para manejar o para hacer tareas de precisión como cortar”, detalla.
Señala que la pérdida de peso saludable y sostenible es de 1.5 kilos cada 2 a 4 semanas y destaca que hay cosas simples que cualquier persona puede hacer para bajar de peso sin riesgo de sufrir descompensación.
Lo primero es suspender todas las bebidas azucaradas, incluyendo refrescos y los jugos naturales, los licuados y el azúcar en el café y té; eliminar la comida rápida, evitar los alimentos industrializados como los frijoles de lata y  vitar el sedentarismo y hacer ejercicio.
“Vale la pena acudir por lo menos una vez en la vida con el nutriólogo certificado para que te oriente respecto al peso que debes tener y la dieta que debes seguir para mantenerlo. Una vez sabiendo eso lo puedes hacer solo”, destaca.
Hay distintos tipos de dietas extremas, algunas implican consumir sólo jugos  o cantidades muy elevadas de grasas y proteínas.
Lo común es que, además de los riesgos a la salud que implican -desde dolor de cabeza hasta hipoglucemia y en casos extremos coma diabético-, las personas no se apegan  mucho tiempo porque son muy estrictas y restrictivas, lo que origina el llamado rebote, indica María Elena Téllez, nutrióloga de la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE.
Las  dietas cetogénicas, en las cuales sólo se consumen grasas y proteínas, por ejemplo, pueden originar dolor de cabeza, cansancio, irritabilidad, desmayos, pérdida de cabello, uñas quebradizas, manchas en la piel e hipoglucemia, alerta Alejandra Oropeza, nutrióloga de la Clínica de Atención Integral del Paciente con Diabetes y Obesidad del Hospital General de México
Seguirlas por mucho tiempo pueden provocar incluso males renales, advierte  Téllez.
En lo que respecta a las dietas de solo jugos, Oropeza menciona que pueden producir descontrol metabólico y causar hiper e hipoglucemia, así como pérdida de masa muscular ante la falta de aporte de proteína.