Leticia Acuña Medina

Antonio Verdín Delgado, juez instructor y ponente del Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Aguascalientes, recomendó a la población no dejarse sorprender, por abogados que se anuncian con facultades para llevar juicios de nulidad matrimonial y cobran honorarios exorbitantes, cuando es falso que puedan ejercer en este ámbito y es evidente que sólo buscan lucrar con quienes desconocen este tipo de procesos.
Destacó que los abogados civiles, no pueden llevar casos de nulidad matrimonial, tienen prohibido ejercer en el Tribunal Eclesiástico; se anuncian con estos servicios y cobran cantidades estratosféricas y finalmente, sólo defraudan a sus clientes.
Explicó que se trata de distintos fueros y competencias (refiriéndose al campo civil y religioso); requieren especializarse en Derecho Canónico y la autorización del obispo, para participar en procesos del TE.
Pidió a las parejas no caer en manos de abogados sin escrúpulos, o falsos profesionistas, y que ante cualquier duda, acudir al obispado, donde les darán la orientación necesaria para que la solicitud de proceso de nulidad, sea legal y no un engaño.
Junto con sus compañeros del TE, precisó que en la nueva normatividad decretada por el Papa, destaca una sola sentencia a favor de la nulidad; el juez único bajo la responsabilidad del obispo; el mismo obispo es juez en los casos de proceso breve.
El obispo puede fungir como juez, elabora la sentencia y la anuncia a las partes, cuando las causas sean evidentes; ejemplificó la simulación del consentimiento matrimonial, la brevedad de la convivencia conyugal, el aborto procurado para impedir la procreación, o la obstinada permanencia en una relación extra conyugal.
Asimismo, el ocultamiento doloso de la esterilidad o de una enfermedad grave contagiosa, el ocultamiento de hijos nacidos de una precedente relación, la violencia física dirigida para arrancar el consentimiento, o la falta de uso de razón comprobada.