David Loji
Agencia Reforma

El diseño de los autos y camionetas modernos ha mejorado, con lo que sus requerimientos de mantenimiento se han reducido de manera importante.
Hoy en día es común ver que, gracias a bujías con electrodos de platino, las afinaciones se puedan realizar cada 160 mil kilómetros, además de que el aceite sintético alarga los intervalos requeridos de recambio.
Sin embargo, en el caso de quienes compran un auto usado con más de 100 mil kilómetros o conductores que conservan vehículos por encima de este kilometraje, para tener un funcionamiento seguro y confiable es necesario cuidar aspectos específicos de mantenimiento.
Consultamos a Luis Pérez, jefe de taller de Mazda Valle Oriente en Monterrey y a Héctor Orenday, gerente de post venta en Lincoln Monterrey, acerca de las recomendaciones de servicio en vehículos con alto kilometraje.
Luis Pérez detalló una serie de sugerencias:
En cuanto a la suspensión se recomienda revisar los bujes de las horquillas, tirantes y brazos, ya que estos se agrietan o fracturan, lo que puede causar problemas de seguridad.
Otros componentes que se desgastan o dañan, son las bases de los amortiguadores, así como los baleros que llevan en la parte superior del amortiguador.
Después de los 100 mil kilómetros es común que se resequen y generen molestos rechinidos o crujidos al girar el volante.
Se deben revisar componentes de la dirección como bieletas, terminales, nudos de columna de dirección y bujes, además de los eslabones de la barra estabilizadora delantera y trasera, pues son esenciales para el control direccional del vehículo.
Si se rompen algunos componentes como las terminales de la dirección, se puede perder el control del vehículo.
Es importante revisar los baleros de las ruedas, los cuales al tener juego excesivo por desgaste generan ruido al circular y en una falla total pueden hacer que se detenga intempestivamente el movimiento de la llanta.
Al estar desgastados los baleros el reemplazo es la única solución, ya que en la mayoría de los coches actuales son libres de mantenimiento.
En vehículos de tracción integral o All Wheel Drive (AWD, es decir tracción en las cuatro ruedas sin reductora) o doble tracción (4X4, es decir, con reductora 4Lo) es necesario tomar en cuenta la lubricación de las crucetas de la barra cardán y revisar el aceite del diferencial o caja de transferencia, y de ser necesario rellenar o reemplazarlo. En la transmisión, revisar el estado y la condición del aceite.
En el motor es importante no dejar pasar esas pequeñas fugas de aceite, tan comunes en la tapa de punterías, tapa de distribución y cárter, así como en los retenes del cigüeñal.
En el sistema de enfriamiento, es importante observar las mangueras de agua para evitar fugas.
También se recomienda revisar el estado de las correas o cadenas de tiempo y de ser necesario reemplazarlas, para evitar daños costosos al interior del motor.
Se deben revisar las bombas de agua, pues al dañarse el balero de éstas generan fugas de refrigerante o ruido, y en caso de falla total, el motor se puede sobrecalentar y dañar.
Se debe verificar el estado de los arneses eléctricos ya que con el tiempo su material aislante se degrada, provocando fallas y que se enciendan luces de advertencia en el tablero.
También recomienda revisar el apriete de los tornillos de la carrocería y suspensión para asegurar un manejo seguro.
Por su parte, las recomendaciones de Héctor Orenday de Lincoln Monterrey en su mayoría coinciden con los puntos anteriores.
Orenday considera que se deben realizar las operaciones de mantenimiento programado según el libro de servicio del vehículo, además verificar el estado del acumulador.
También recomienda revisar el estado y desgaste de las llantas y, en caso de que la profundidad del dibujo sea menor a los 2 mm, por razones de seguridad se deben reemplazar.
Se deben revisar los frenos, incluyendo sus mangueras, balatas y en cuanto al freno de estacionamiento, se deben revisar los cables.
En el sistema de escape se debe revisar que no haya fugas, para evitar que los gases tóxicos lleguen a la cabina; además recomienda revisar los escudos de calor por razones de seguridad.
En algunos casos se debe reemplazar el ventilador eléctrico para el motor, las bobinas del sistema de ignición, la bomba del sistema de frenos y aún el compresor de aire acondicionado.