Aguas con los ojos al meterse a una alberca

Las albercas pueden provocar infecciones en los ojos, más vale que los padres de familia tomen precauciones en esta temporada de calor, en que incrementa la asistencia a balnearios o algunos otros lugares con cuerpos de agua; Arturo Ortiz Llinas, miembro del Colegio Americano de Optometría, advirtió que las albercas tienen una gran concentración de bacterias, entre otras sustancias que ponen en riesgo la salud de estos órganos.

Precisó que es común que estas fosas estén totalmente cloradas como forma de limpiar el agua, pero es insuficiente para eliminar los microorganismos que causan la conjuntivitis, entre otras enfermedades oculares.

“Hay situaciones en que en las albercas no se renueva el agua más que cada año; entre los mayores riesgos que esto implica es que podemos contraer conjuntivitis microbiana o catarral purulenta, porque aunque están cloradas no se mueren estas bacterias y desafortunadamente provocan la inflamación de la conjuntiva; existen varios tipos: alérgicas, infecciosas y traumáticas”, explicó.

El optometrista detalló que esta afectación provoca gran inflamación en mucosa de párpados, enrojecimiento y secreción mucopurulenta, pero hay casos severos en que se cierran completamente los ojos, existe intenso lagrimeo e hipersensibilidad a la luz; refirió que esto sólo puede combatirse con tratamiento especializado.

“También el cloro puede provocar conjuntivitis alérgica, esto es cuando arden los ojos; la enfermedad se manifiesta en la población en general, aunque los niños son más vulnerables porque no siempre se meten a albercas en aptas condiciones de higiene; se meten a estanques en donde el agua no es la mejor, ahí hay grandes concentraciones de bacterias”, recalcó.

Por fortuna, el especialista en el cuidado de los ojos dijo que el porcentaje de contraer dichas infecciones es bajo, no obstante en la temporada de verano, la incidencia aumenta, por lo que es fundamental tomar medidas preventivas. Se estima que cerca del 10% de la población presenta algún tipo de conjuntivitis provocada por la contaminación de albercas.

“Puede pasar mucho tiempo sin que atienda a una persona con este problema, pero hay temporadas en que llegan varios casos; una vez llegaron juntos 15 pequeños, porque se metieron a los estanques de las comunidades; es un asunto bastante delicado, puede desencadenar un problema serio para la córnea, e incluso perder este órgano que sólo se podría recuperar por medio de un trasplante de córnea cadavérica”, apuntó.

Ortiz Llinas recomendó evitar en lo posible que los pequeños se toquen los ojos con las manos sucias, evitar el contacto con otras fuentes de contaminación, e ingresar sólo a albercas de las que se conozca que reúnen las condiciones de higiene.