Saúl Alejandro Flores

El huracán “Matthew”, así como el año pasado fue “Patricia”, representan la carencia de aprovechamiento que aún tiene el ser humano, ya que no ha podido no sólo controlar los elementos naturales, sino aprovechar el potencial energético que bien serviría para dar un mejor manejo sustentable a la vida cotidiana de una urbe, población, país o continente.

Se visualiza en un futuro no lejano la escasez energética por la disminución del petróleo, así como un aprovechamiento de otras energías, sin embargo, ese escenario sólo es posible en países que han determinado opciones claras y certeras de aprovechamiento de energías alternativas, por supuesto México no puede ser incluido. Dado el empecinamiento en continuar no sólo con una economía petrolizada y un discurso patriotero sobre la soberanía que ha absorbido la discusión de lo medular en el futuro energético, aunado al aletargamiento de optar por energías alternativas.

Antes de continuar debo precisar sobre el título de ésta columna, ya que el binomio de agua y energía siempre ha estado presente, no necesita de la mano del hombre, el poder de las olas, la masa propia de los océanos y de los cuerpos de agua, inevitablemente va asociada con la energía, sin embargo, a lo que me refiero, es que el ser humano no ha podido ni sabido cómo aprovechar ese binomio en su máxima expresión, se utiliza en las presas para generar energía eléctrica, igual que los vientos en la eólica, o bien en la combustión de hidrocarburos para producir la energía eléctrica que demanda la civilización.

Pero por ejemplo no se ha explotado la energía de un rayo, el cual serviría para iluminar no sólo una ciudad sino varias, igual imaginen el potencial de un huracán, del oleaje de los océanos, sé que es mucho pedir, sino hemos tan siquiera podido organizar o establecer una política que permita aprovechar el agua de lluvia bajo una política sustentable que incite la recarga partiendo de la forma más simple pero que es tan importante y que ha sido olvidada, me refiero a la reforestación.

Lo anterior como mencioné suena simple, pero ha sido tan difícil sensibilizar a la sociedad y a sus decisores, como el poder desplazar la serie de intereses que sólo ven dinero y no han logrado comprometerse en generar políticas ambientales y sustentables con miras al futuro.

De los huracanes sólo se conoce el potencial destructivo, pero no se ha podido establecer una forma de aislar la energía y aprovecharla de una manera constructiva, partiendo de que es una energía natural y que no contamina, porque también hay energías naturales que se manifiestan como lo es en un volcán, energía que tiene una equivalencia increíble para dotar de energía a varias ciudades, pero que sus efectos provocarían efectos invernadero, tal y como contribuye la sociedad humana industrializada en abrirla puerta al calentamiento global.

Es sabido que destacados investigadores realizan notables esfuerzos por analizar la energía, estudiar y en algún momento lograr aprovechar esa energía, la cual podemos decirlo es limpia, que idóneo sería que se aprovechará la misma y se redujera la catástrofe, aunque vale la pena detenerse en pensar que esa energía también es útil para hacer reacomodos en el planeta como en el caso de los terremotos, cierto que mueren personas, pero la estructura del planeta se reacomoda y eso ofrece permanencia, además es importante subrayar que esos fenómenos están presentes, antes de que existiera la vida y el hombre se asomara, es decir, tienen derecho de antigüedad sobre la vida.

Pero aquí valdría la pena que se hicieran los estudios pertinentes para aprovechar ese potencial de la mejor manera y se pudieran prevenir catástrofes, aunque para esto mucho se lograría no con auxilio de la ciencia, sino con obedecer la serie de lineamientos y reglamentos que prohíben edificar en ciertas zonas, a lo cual la corrupción, negligencia e irresponsabilidad han abonado mucho a las desgracias.

La formas elementales de energía las hemos empleado, con la máquina de vapor desde Arquímedes, pero no hemos realmente transcendido en los últimos años a pesar de nuestros avances tecnológicos en el logro de utilizar y masificar las energías limpias con otro agravante más consistente en que estas energías deben estar al alcance de las masas de la población a un costo bajo o sin costo alguno, aprovechar la energía solar ha sido un avance, pero no se ha logrado dar el gran salto y por lo menos no se ve en un corto plazo dado los intereses existentes en el mundo del petróleo y que lamentablemente México está encadenado y varios países en desarrollo, porque las economías están petrolizadas y abandonar ese proyecto implica un desastre económico del cual no hemos visto o vivido realmente su magnitud, pero lo que si puede hacerse es pensar y poco a poco comenzar a transitar del petróleo a la energía natural.

Mucho se ha dicho de las ventajas de México respecto a su ubicación geográfica con el sollo cual permitiría un mejor aprovechamiento, pero grandes y avances contundentes no se ven, como sucede con las aguas residualesy su generación de gas, tampoco se han desarrollado de manera satisfactoria porque ese gas puede producir la energía necesaria para el proceso de saneamiento.

Como ven queridos lectores la tarea apenas ha comenzado con esfuerzos de algunos destacados científicos a través de la historia, pero las omisiones vuelven complejo el escenario, así que el agua misma en su óptimo aprovechamiento es de por si un reto, del cual no hay que abandonar, el agua es vida pero también es energía, si se logran avances significativos, esos harán posible que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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