Por Juan Antonio de Labra

El Gran Premio de Bélgica disputado ayer en el circuito de Spa-Francorchaps, resultó imprevisible debido al incidente ocurrido en la primera curva, cuando se vieron involucrados los dos coches de Ferrari (pilotados por Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen) y el de Max Verstappen (Red Bull), que era el gran favorito para adelantar en la largada a Nico Rosberg, que conservó la “pole” y ganó la carrera sin ningún problema, con un tiempo de 1:44:51.058.
Sin embargo, esta victoria tuvo un sabor agridulce para el alemán, ya que no consiguió remontar a Lewis Hamilton en la tabla general de pilotos. Lewis resultó favorecido por la llamada “suerte del campeón” porque partió de la última posición, por las sanciones que pesaban sobre él, y llegó en un inesperado tercer lugar que sorprendió a todos.
Hamilton no sólo aprovechó los distintos contratiempos de otros pilotos, sino también la detención de la carrera en la séptima vuelta, como consecuencia del aparatoso accidente de Kevin Magnussen (Renault) en la curva de Eau Rouge, la más famosa del mundial, ahí donde los monoplazas ascienden a una impresionante velocidad de 315 kilómetros por hora.
En esa parada, Hamilton remplazó los neumáticos sin pérdida extra de tiempo, y fue escalando posiciones tratando de no degradar demasiado sus llantas en uno de los circuitos más exigentes y largos del año.
El segundo puesto lo conquistó el australiano Daniel Ricciardo (Red Bull) que enseñó su amplia sonrisa en el podio, feliz de haber superado a Verstappen, que acabó decepcionando a su nutrida fanaticada que vino a apoyarlo desde la vecina Holanda.
Checo Pérez realizó una excelente carrera y acabó en quinto, tan sólo un lugar por detrás de Nico Hulkenberg, su compañero en la escudería Force India, lo que supuso un magnífico resultado para ambos al haber contribuido a superar al equipo Williams por dos puntos en el campeonato de constructores que encabeza el imbatible Mercedes.
El otro mexicano en carrera, Esteban Gutiérrez, terminó en decimosegundo lugar y todavía sigue sin poder conseguir su primer punto en la Fórmula Uno, producto de la inexperiencia de su equipo, la escudería norteamericana Haas, que no ha podido mostrar la fibra que tenía al comienzo de la temporada.
Y Fernando Alonso (McLaren) hizo una carrera inteligente y constante para venir desde atrás y terminar en la séptima posición, devolviendo así la esperanza a la famosa escudería inglesa que necesita mejorar para regresar al sitio de privilegio de otras épocas.