Adriana Alatorre
Agencia Reforma
En el país, 20 por ciento de los niños que acuden a consulta de alergias tiene sobrepeso lo que dificulta la respuesta al tratamiento.
Martín Becerril Ángeles, jefe del Departamento de Alergia e Inmunología Clínica de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE)  del IMSS, precisó que en estos casos, para controlar la enfermedad, deben tratar de forma simultánea el sobrepeso
Karen Quintero, alergóloga de la UNAM, informó que los niños obesos son un 26 por ciento más propensos a tener algún tipo de alergia, especialmente a los alimentos.
“Esta asociación no aclara si la obesidad es la causa, pero sí remarca la necesidad de un cuidado especial en la salud de los pequeños y los jóvenes en cuanto al peso corporal adecuado”, acotó.
Además de la tendencia de aumento de los casos de obesidad, también crece el número de personas que sufren alergias.
Hay que tomar conciencia que la obesidad, dijo, junto con otros agentes genéticos, medioambientales, intolerancias alimenticias, hongos o características climáticas, es un factor clave que influye el desarrollo y la expresión de algunas alergias como el asma, capacidad respiratoria reducida, trastornos gastrointestinales o intolerancias alimenticias.
“El exceso de peso hace que se produzca un cambio importante en el organismo con relación a las proteínas que regulan las células del sistema inmune, lo que implica tener una menor tolerancia inmunológica al contacto con antígenos extraños”, explicó.
De acuerdo con  Martín Becerril Ángeles, adscrito al Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional La Raza, en el País, cerca del 10 por ciento de la población padece algún tipo de alergia; las de origen respiratorio (rinitis o asma) predominan por encima de la alimentaria y por fármacos.
Para identificar a qué agente es alérgico y elaborar su vacuna, precisó, se realizan pruebas cutáneas que consisten en pinchar superficialmente la piel y aplicar una serie de alérgenos derivados de sustancias orgánicas tales como polen, hongos de humedad y ácaros del polvo, entre otros.
En caso de presentar estornudos, comezón, obstrucción y mucosidad, Becerril Ángeles recomendó acudir a los servicios de Neumología y Otorrinolaringología del IMSS para recibir la primera valoración.
También puede haber problemas de tos persistente, sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar, acompañada de silbidos.