Josemaría León Lara

Estamos a escasos veintitrés días de la elección y todavía una buena parte de la población sigue sin saber por qué candidato o por qué partido votar; también hay algunos otros que han tomado ya una decisión, así como también existen los que definitivamente no habrán de acudir a las urnas bajo el argumento del hartazgo de la clase política. Sin embargo no podemos dejar pasar por alto la existencia del famoso “voto duro” de las dos principales fuerzas políticas del Estado, mismo sufragio que no es ejercido de manera plenamente consciente… pero eso es otra historia.

Desde el día tres de abril los candidatos a los distintos puestos de elección popular, han dado a conocer sus plataformas de campaña donde poco a poco la han dosificado al ir haciendo del conocimiento público sus propuestas en distintas áreas. Y haciendo referencia particularmente a quienes aspiran a la Gubernatura del Estado, el día miércoles en el debate organizado por el IEE, el pueblo de Aguascalientes tuvo la oportunidad de conocer un poco más a fondo las pretensiones de cada uno de llegar al poder.

A lo largo de este proceso electoral han resaltado los problemas en materia económica y educativa principalmente, temas que por su relevancia es necesario poner especial atención en las propuestas de cada uno de los candidatos, no porque algo suene bueno quiere decir que sea de fácil realización e inclusive algunos otros podrían ser imposibles de lograr.

Una vez que gane cualquiera de los candidatos además de comenzar con las tareas del gobierno de transición, es necesario redactar una ambiciosa agenda legislativa para poder adecuar las propuestas de campaña al marco jurídico estatal y en todo caso presentar las iniciativas para la creación de nuevas leyes o abrogar las que ya no sirvan.

Y es aquí donde encontramos la naturaleza noble de las leyes, al irse adaptando a las necesidades propias de cada tiempo y lugar. Ahora bien, el próximo primero de diciembre estaremos estrenado nueva administración estatal y es menester reconocer que las necesidades son muchas y unas tan complejas que sería imposible pensar que en sólo seis años Aguascalientes habrá de cambiar por completo.

Existen exigencias de la población en diferentes ámbitos que son prioritarias y ciertamente urgentes, sin embargo también hay otras que por su propia naturaleza suelen pasar a segundo término, pero que debemos poner especial atención en ellas.

Existen en particular dos facultades del ejecutivo estatal que ciertamente tienen la urgencia de ser transparentadas y replanteadas. La primera de ellas es la facultad de otorgar concesiones de transporte público a discreción del gobernante, utilizándola como moneda de cambio para compromisos políticos.

La segunda y más importante es la repartición de notarías. Es increíble que Aguascalientes sea de los pocos estados de la República, dónde no existen los exámenes de oposición para ser Notario Público; lo que dice la ley puede ser una cosa, pero lo que de hecho se realiza es completamente distinto.

Tener Fe Pública no es cualquier cosa y se necesita ser verdaderamente capaz tanto en conocimiento como en solvencia moral, no basta con tener cercanía personal con el gobernante y ser premiado de esa manera.

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@ChemaLeonLara