El presidente de la Unión Ganadera Regional Hidrocálida (UGRH), José de Jesús Guzmán de Alba, advirtió que la clausura de rastros TIF en la región por la revisión de la Cofepris, en la que se detectaron casos aislados de resultados positivos de clembuterol, ha saturado la demanda de matanza.

“Qué bueno que Cofepris proteja a la población, pero también que tome conciencia de las afectaciones que generan, especialmente cuando se detecta una irregularidad en una sola vaca o dos vacas”.

Advirtió que en este momento el rastro municipal tiene prohibida la matanza de ganado caído, que sufrió alguna fractura o lesión como una medida preventiva por la problemática de ganado intoxicado que se vivió en Calvillo, lo que ha perjudicado a los campesinos, porque no pueden sacar recurso de ese animal, e incluso se canaliza a la incineración sin obtener recursos, lo cual puede generar que esos animales sean sacrificados en traspatio.

Señaló que las medidas impuestas por las autoridades sanitarias con cierres hasta por 30 días de acuerdo a las normas oficiales, alientan la matanza clandestina, al considerar que la posibilidad de hacerlo de manera legal se imposibilita, ya que tendrían que sacrificar el ganado fuera del estado.

Reconoció que las autoridades de salud se apegan a la normatividad, sin considerar que se genera una gran afectación entre la población y los ganaderos, porque no pueden continuar con su nivel de sacrificio, ya que se cerraron las puertas del rastro de León, y también se efectuó el cierre del rastro FREASA en Aguascalientes.

Consideró que es necesario proteger a la población de riesgos sanitarios, pero a su vez, tienen que establecerse criterios que eviten estas problemáticas, que devienen en las prácticas ilegales, ya que si un productor busca sacrificar una vaca, y no tiene oportunidad, lo realizará sin acudir a los establecimientos adecuados ante la premura de obtener ese ingreso.