Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO  19-May .- El sistema mexicano de acceso a la información y transparencia ha logrado construir un buen marco legal, pero aún está lejos de consolidar buenas prácticas en la materia y corre el riesgo de albergar la paradoja de una sobreoferta informativa que oculte los datos verdaderamente relevantes, consideró Jacqueline Peschard.
“Hemos sido muy buenos para armar las normas, pero lo que queda muy claro es que todavía estamos muy lejos de buenas prácticas que hagan que efectivamente la gente tenga confianza en que la información que fluye es la información sustantiva, la que verdaderamente es de interés y que nosotros podemos realmente manejarla”, indicó.
Al participar en la presentación del libro “Hacia el sistema nacional de transparencia”, del que es coordinadora, la investigadora de la UNAM señaló que contar con abundancia de información no necesariamente garantiza un mejor conocimiento o una mejor rendición de cuentas.
“Detrás de los elementos benéficos están las grandes paradojas de la transparencia, y la paradoja es que abrimos más información, pero esto no quiere decir mejor conocimiento de los quehaceres públicos, sino que a veces más información es la mejor manera de ocultar la verdadera y sustantiva información, el centro donde se están tomando las decisiones”, advirtió.
Peschard, quien fue comisionada presidenta del Instituto Federal de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, ahora INAI, señaló que una práctica muy común en la administración pública, que ahora se pretende corregir con la reforma constitucional de 2014 y la Ley General de 2015, es que no se documenta la toma de decisiones.
“Esa era otra paradoja; es decir, se abre la información, muy buenas leyes, pero entonces tomamos decisiones de manera verbal, acuerdos o decisiones que no se documentan para que a la hora que me soliciten la información, yo no esté obligado (a entregarla)”, evaluó la experta.
En tanto, la senadora del PAN Laura Rojas reconoció que las nuevas obligaciones de transparencia están preocupando al Congreso, pues ambas cámaras no cuentan por el momento con los datos que impone la ley, que establece 48 obligaciones genéricas y 15 específicas, además de que prevé sanciones en caso de incumplimiento.
“Ese es un tema muy complicado, pero sí quiero decir que la amenaza de la sanción es lo que tiene a todo mundo trabajando en el Senado y la Cámara de Diputados en esa tarea de reorganización administrativa”, dijo.
“Porque, me permito decirlo aquí, espero que ningún colega luego me reclame, pero sí hay un miedo de, hay mucha información que en el momento en que se pida, se argumenta que va a ser difícil generarla”.
El libro fue presentado en la sede del INAI; además de Peschard y Rojas, participaron las comisionadas del INAI, Ximena Puente y Areli Cano, el senador Enrique Burgos y el periodista Leonardo Curzio.