Mauro de la Fuente
Agencia Reforma

MATAMOROS, Tamaulipas 23-Sep .- Las zonas rurales de Tamaulipas son consideradas de alto riesgo para los sacerdotes, que desde 2010 sufren en carne propia los embates de la violencia, aseguró Roberto Sifuentes, administrador de la Diócesis de Matamoros.
Señaló que constantemente los grupos armados acosan a los curas durante sus recorridos por las comunidades, a quienes detienen para revisarlos.
“No sólo somos testigos de la violencia sino también algunos sacerdotes han tenido esa experiencia, de estar en lugares de alta inseguridad, porque muchos están trabajando en zonas rurales.
“A pesar de las amenazas, nunca han desistido de compartir la palabra de Dios”, indicó.
Detalló que en su recorrido por las comunidades, los curas se exponen a la revisión de los grupos criminales y han tenido que tomar medidas para reducir riesgos.
“Les hemos pedido a los sacerdotes que siempre que viajen lo hagan con su camisa clerical y su credencial para que se identifiquen con estas personas (delincuentes)”, señaló.
El sacerdote, que desde junio hace las funciones de Obispo, dijo que los curas de la Diócesis de Matamoros están cumpliendo con su encomienda evangelizadora.
Manifestó que además de las zonas rurales, los sacerdotes también corren riesgos en el área urbana.
Recordó que en 2011 el sacerdote Marco Antonio Durán murió al quedar en medio del fuego cruzado entre autoridades y delincuentes, cuando se dirigía a su parroquia en la Colonia San José.
“En la ciudad ha habido problemas, un sacerdote murió al quedar en medio de un enfrentamiento entre grupos, no estamos exentos nadie”, indicó.