Advierte ecologista que se agudizará la escasez de agua

Aguascalientes enfrenta déficit de al menos 30 pozos

Tan pronto sea publicado en el Diario Oficial de la Federación el cambio a la Norma Oficial Mexicana 250, de la Secretaría de Salud, que regula la calidad del agua potable que se extrae del subsuelo, cuando menos 17 pozos que abastecen a la red en la zona poniente de la ciudad serán clausurados porque no reunirán los nuevos requerimiento de calidad, afirmó el ecologista Gerardo Ortega de León.

Indicó, además, que la ciudad de Aguascalientes enfrenta un déficit de al menos 30 pozos más que se han ido secando y no se han repuesto, lo que pondrá en aprietos a los organismos operadores del agua, si no se toman medidas rápidamente, advirtió.

Refirió a las más recientes declaraciones del titular de CCAPAMA, Evaristo Pedroza Reyes, quien aceptó que 17 pozos deberán de ser clausurados tan pronto entren en vigor los cambios a la referida norma y que para poder ser usados, tendrán que adaptárseles plantas potabilizadoras dado que la calidad del agua puede resultar dañina a la salud humana.

Explicó que actualmente lo que hacen CCAPAMA y CAASA, es que tratan el agua a base de cloración, “es un esquema de purificación estrictamente biológico, pero de lo que estamos hablando es de la presencia elevada de materiales pesados como arsénico, fluoruro en grandes cantidades, que no se eliminan con cloro, sino que se requiere de un procesamiento más especializado para dejar en óptimas condiciones el agua que llega a los hogares”.

Indicó que la ubicación de los pozos que no cumplirán con la norma, son los que están en los márgenes del Río San Pedro, un cuerpo de agua contaminado que está infiltrando el manto acuífero por una falla geológica, y que, al no tener el colector marginal derecho, lo que está ocurriendo es que se está contaminando el agua, haciéndola menos apta para su consumo.

Señaló que para habilitar los 17 pozos que están por dejarse de emplear, se requiere una inversión de cerca de 4 millones de pesos por cada uno, ya que se está hablando de que cada uno deberá contar con una planta potabilizadora.

Se deberán emplear sistemas potabilizadores con los métodos de ósmosis inversa o bien a través del tratamiento del líquido por iones, para eliminar los metales pesados que contienen, pues se extraen de profundidades cada vez mayores en donde la calidad del agua es mucho menor.

Finalmente, dijo tener conocimiento de que los laboratorios que vigilan la calidad del agua que se distribuye en la red hidráulica, están en constante comunicación. “Los laboratorios de Conagua, ISSEA, CAASA y CCAPAMA, están en constante intercambio de información y sé que todos ellos han obtenido información sobre la pésima calidad del agua que se está extrayendo, lo que obliga a un tratamiento más allá de clorarla”, afirmó.