Autoridades locales deben asumir el control de las descargas de aguas sucias de los asentamientos urbanos. El ecologista Gerardo Ortega de León advirtió que ante el recorte presupuestal que ha sufrido la delegación estatal de la Comisión Nacional de Agua (Conagua), esta dependencia cada vez tiene un control más laxo sobre este tipo de descargas de aguas residuales sin tratamiento, lo que en el mediano plazo podría ocasionar un desastre ecológico.

Detalló que para el presente año, el presupuesto asignado a la delegación de la Conagua sufrió una drástica reducción, pasando de 400 millones de pesos ejercidos en 2016, a poco más de 72 millones asignados para el presente año, lo que complica llevar a cabo las diferentes tareas que tiene a su cargo esta dependencia, como el tratamiento de las aguas consideradas como crudas.

Ortega de León explicó que un estudio del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) detallaba que hace cinco años había en la capital del estado un total de 134 puntos de descargas ilegales de residuales sin tratamiento, número que ante el crecimiento de la mancha urbana se estima que en los últimos años ha aumentado en un 20%.

Especificó que esta situación no es exclusiva de Aguascalientes, pues se replica en otros estados del país, en los cuales sin embargo ya están adoptando medidas para que los gobiernos locales tengan injerencia sobre el control de las aguas residuales, situación que no ocurre a nivel local a pesar de la problemática financiera de la dependencia federal.

Para finalizar, el ambientalista destacó que esto no es una invasión a las facultades de la Conagua en materia de control y prevención hídrica, pues en el artículo 85 de la Ley de Aguas Nacionales se establece que la Federación podrá coordinarse con los gobiernos locales para ejecutar estos actos de administración, y a su vez fincar responsabilidades por el daño ambiental relacionado con la materia.