Dos de cada diez jóvenes universitarios fuman y más de cinco de cada diez consumen bebidas embriagantes, señaló el especialista en salud mental, Gerardo Macías López, al exhortar a los amigos y a las personas más cercanas a ellos a hablar en lo particular, nunca en colectivo, con esos muchachos para ofrecerles una vía de solución a sus adicciones y hacerles tomar conciencia.
No obstante, aclaró que la decisión de querer atenderse o no le compete a la persona involucrada directamente con la adicción, sea cual sea, pero la multiplicación de casos es una realidad dado el crecimiento poblacional en cualquier rango de edad.
“No hay que dejar transcurrir mucho tiempo cuando se detecta que alguien consume en exceso alguna bebida embriagante o sustancia prohibida, entre más rápido se actúe, se tendrán mejores resultados”.
De los muchachos que beben alcohol, alrededor del 15% lo consume de modo problemático, ya no lo pueden controlar hasta que llegan al estado de embriaguez, lo que genera repercusiones en su salud mental, física, escolar, laboral, moral y en todos los ámbitos.
En entrevista con El Heraldo, el especialista aclaró que difícilmente una persona universitaria inicia una adicción mientras cursa este grado académico, normalmente se empieza a fumar entre los 14 y 17 años de edad, por lo que deben intensificarse las acciones preventivas y de atención desde la primaria y la secundaria.
Los temas que preocupan a los jóvenes universitarios es el consumo de sustancias ilegales y a veces el uso excesivo de alcohol, ya que estos temas afectan mucho y conllevan otras alteraciones tanto de trastornos del comportamiento como agresiones, violencia, depresión, ansiedad.
MENOS TABACO. Por otro lado, de acuerdo a la atención en consulta de jóvenes universitarios, señaló que se ha encontrado con la sorpresa de que un alto porcentaje de alumnos de educación superior ya no están fumando, sólo lo hacen dos de cada diez, lo que es posible gracias a la toma de conciencia de los efectos negativos en la salud de cada uno de ellos.
En la población universitaria se avanza en la conciencia de que si se mantienen en el habito de fumar, desarrollarán una adicción, la cual ocasionará mayores dificultades para deshacerse de ella.
Entonces, aquellas personas que por sus adicciones como el alcohol le generan problemas con sus parejas, amigos, familiares, en el trabajo, deben prestar atención a esta realidad y el primer paso es aceptar o reconocer la dependencia con las bebidas embriagantes, a fin de aspirar a una recuperación y poder vivir sin consumirla.