Adicción al producto local

Aunque el cielo está gris, el día se pinta de colores al llegar al Mercado Público, donde las flores, frutas y verduras frescas que se venden entre los múltiples pasillos iluminan el panorama.
Nos encontramos en Granville Island, otra zona industrial recuperada que además de albergar un espacio para comestibles, es sede de una infinidad de talleres, estudios de manualidades, teatros y restaurantes.
Para llegar a este punto, que más que una isla es propiamente una península, hay que tomar un taxi acuático o ferry y navegar sobre las tranquilas aguas del océano Pacífico, o bien optar por trasladarse por tierra a bordo de un autobús de la ruta 50.
Posicionado como uno de los lugares favoritos de locales y visitantes, este atractivo de Vancouver, que fuera sede de fábricas, plantas y aserraderos, es una visita obligada para todo aquel que quiere comprar o simplemente curiosear entre alimentos frescos -como embutidos, pescados y mariscos- y piezas artesanales.
Aquí es posible encontrar los mejores productos orgánicos que se puedan llevar a la mesa. No por nada, Vancouver se caracteriza por ofrecer una de las comidas más exquisitas del mundo.
Mientras se camina por las calles que conforman el área, es común toparse con los músicos que tocan instrumentos como la guitarra y el violonchelo al aire libre, encantando a los transeúntes.
Tras deleitar al oído con los conciertos callejeros, es hora de buscar el regalo perfecto; quizás una figura de oso negro o algún otro objeto decorado con tótems y motivos de los pueblos originarios de Canadá.
En Amity Design Studio -8-1666 Johnston Street, V6H 3S2-, por ejemplo, se pueden conseguir piezas de joyería y prendas de seda pintadas a mano, mientras que en Paper-Ya -1666 Johnston St #9- cuesta trabajo decidir qué comprar por la infinidad de artículos originales de papelería que se exhiben dentro del local.
No sólo hay oferta para complacer a los adultos: el Kids Market -1496 Cartwright St- alberga varias tiendas de juguetes, ropa y dulces distribuidas como un pequeño centro comercial.
Después de recorrer los establecimientos, se antoja hacer una pausa. El lugar elegido es la cervecería local Granville Island Brewing -1441 Cartwright St-, fundada en 1984.
Por su exótico sabor, resulta obligado probar la “Maple Shack”, hecha con típica miel de maple canadiense, aunque también destaca la cerveza hefeweizen “Hey Day”, con toques de plátano y clavo.
Sin importar cuál se elija, al terminar el último sorbo uno estará listo para continuar explorando este barrio que cuenta con todo lo necesario para disfrutar hasta el atardecer.

¿Sabías que…?
Para 2020, Vancouver se ha propuesto ser la ciudad más verde del mundo. Por ello, el gobierno ha implementado una serie de medidas a favor del medio ambiente con el objetivo de crear ecosistemas sostenibles y eliminar las emisiones de carbono y los residuos. Los turistas pueden sumarse a la causa al rentar bicicletas, aprovechando que la urbe cuenta con una amplia red de ciclovías.

Guía práctica
Air Canada vuela directo a Vancouver desde la Ciudad de México.
Desde Monterrey, Air Canada vuela a Vancouver con escala en la Ciudad de México (vuelo de conexión operado por Aeroméxico).
Desde Guadalajara, Air Canada vuela a Vancouver con escala en la Ciudad de México (vuelo de conexión operado por Aeroméxico).

Dónde dormir
El hotel boutique Opus Vancouver, ubicado en Yaletown, ofrece una atención personalizada. Desde 5 mil 100 pesos por noche con base en ocupación doble.

Dónde comer
No hay que perder la oportunidad de cenar en el restaurante Hawksworth, ubicado dentro del Rosewood Hotel Georgia. Se recomienda probar el pato, especialidad de la casa.
www.vancouver.opushotel.com

Más información
www.aircanada.com
vancouver.opushotel.com
www.hawksworthrestaurant.com
www.tourismvancouver.com