Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 25-Sep .- La publicación de que la CFE le pagó a su salida más de 1.7 millones de pesos es parte de una estrategia para frenar las acciones emprendidas en el PRI contra la corrupción, aseguró ayer Enrique Ochoa, líder nacional de ese partido.
En un video de tres minutos, sostuvo que en política no hay casualidades, pues la información de su liquidación fue publicada un día antes de que la Comisión Nacional de Justicia Partidaria discuta el caso del Gobernador de Veracruz, Javier Duarte.
“En política no hay casualidades. Cuatro medios de comunicación simultáneamente recibieron documentos filtrados que intentan cuestionar el pago de mi finiquito tras separarme de la dirección general de la Comisión Federal de Electricidad.
“Lo hacen justo un día antes de que la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI sesione para revisar la actuación de diversos militantes del partido señalados por actos de corrupción”, señaló.
El dirigente advirtió que a pesar de esos “ataques”, no está dispuesto a frenar los procedimientos para sancionar las irregularidades cometidas por cuadros priistas.
“Ante estos ataques y los que vienen hacia adelante, les digo con todo respeto, pero con toda claridad, no nos vamos a detener. En el PRI seguiremos combatiendo la corrupción y la impunidad de todos los partidos políticos”, aseguró.
Sin dar nombres, Ochoa retó a los autores de las “filtraciones” a debatir de frente sobre los problemas de corrupción e impunidad en el país.
Sobre la liquidación que recibió, reiteró que tuvo el mismo trato que el resto de los ex directores de la CFE, tal y como lo establecen la ley y los manuales internos de la empresa, vigentes desde hace 15 años.
Grupo Reforma publicó ayer que a pesar de haber renunciado como director de la CFE para competir por la dirigencia del PRI, Ochoa recibió un millón 725 mil 209 pesos por concepto de “liquidación separación”.

Exigen castigo ejemplar
Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN, consideró que el principal reto del PRI y el Gobierno federal es imponer un castigo justo y ejemplar a Duarte.
“Nadie le cree al PRI su intención de castigar a personajes que no entienden conceptos como transparencia, honestidad y combate a la corrupción. Afortunadamente, debido a la enorme presión social, a las demandas ciudadanas y de Acción Nacional, y a la puntual documentación de los medios de comunicación de los escándalos de Javier Duarte, se ha desenmascarado a este personaje, que es una vergüenza nacional.
“El reto es, además de que se aplique la ley con rigor y oportunidad, y que se regrese al pueblo lo robado, contar con la colaboración del PRI y del Gobierno federal, para que el Gobernador Miguel Ángel Yunes pueda concretar los compromisos hechos en campaña”, señaló en un comunicado.