Alberto Bortoni
Agencia Reforma

Veinte fabricantes de autos han hecho un acuerdo para incluir en el 2022 como equipo de serie, el sistema de frenado de emergencia automático.
El sistema conocido como AEB por sus siglas en inglés, está disponible ya en algunos modelos de alta gama e incluso como opción en algunos autos de marcas de volumen. Pero, en poco más de cinco años, estos sistemas que pueden reducir la severidad de accidentes o incluso evitarlos por completo, será equipo de serie en los veinte fabricantes que han firmado el acuerdo.
Los sistemas de frenado automático operan sin ninguna intervención del conductor. Es decir, monitorean constantemente el frente del auto y cuando según sus cálculos es necesaria la aplicación de un frenado de emergencia lo hacen. En ciertas condiciones el auto se detendrá por completo antes de impactar al vehículo adelante; en otras situaciones podrán reducir la intensidad del impacto.
Según las estimaciones del NHTSA, en Estados Unidos se podrán prevenir cerca de 28 mil accidentes y con este sistema se podrían evitar cerca del 40 por ciento de los accidentes por alcance.
Los fabricantes que forman parte de esta iniciativa son: Audi, FCA, Ford, General Motors, Honda, Hyundai, Jaguar Land Rover, Kia, Maserati, Mazda, Mercedes-Benz, Mitsubishi Motors, Nissan, Porsche, Subaru, Tesla, Toyota, Volkswagen y Volvo.
El compromiso de todos estos fabricantes hará que el desarrollo de las tecnologías que usan estos sistemas, como los sensores de radar, las cámaras frontales y sensores láser. Estos mismos sensores podrían ser aprovechados para otros sistemas de seguridad en el auto e incluso en los vehículos con movilidad autónoma, que no requieren de la intervención de un conductor o con intervención mínima.
Hoy en día, algunos sistemas de velocidad de crucero pueden mantener la distancia con respecto de un vehículo enfrente acelerando y frenando según sea necesario. Incluso, algunos sistemas pueden mantener el auto en el carril con movimientos en la dirección, reduciendo la intervención a un mínimo. En condiciones de tráfico intenso, hay sistemas que pueden hacer lo mismo, dejando que el conductor pueda relajarse de la conducción y prestar atención a otras actividades. Sin embargo, existen todavía algunas restricciones legales para que sean comercializados como conducción autónoma.
En el caso del frenado de emergencia, este no quita la responsabilidad del conductor, pues se trata de un sistema de emergencia y prevenirla es responsabilidad de quien está tras el volante.