Por FRANCISCO VARGAS M.

Antes de comenzar la crónica de lo que fue la Quinta Corrida del Serial Taurino San Marcos 2016, con el permiso de usted, quiero destacar que después de más de cuatro décadas ininterrumpidas de no faltar un 25 de abril para llevarle, amigo lector, los sucesos de dichas corridas, nuestro compañero y cronista taurino don Alejandro Hernández Rodríguez, fue el gran ausente del festejo ayer en el Día Grande de Feria, esto debido a una enfermedad gastrointestinal. Desde este espacio le deseo a mi amigo y maestro una pronta recuperación.

Bien, comencemos diciendo que por el cartel confeccionado se esperaba una tarde triunfal, sin embargo, esto no fue así debido al descastado encierro de la ganadería de Los Encinos, sin embargo, la actitud y entrega de Joselito Adame salvó la tarde, cortando un total de dos orejas y con ello salir a hombros, mientras que Julián López “El Juli” no tuvo materia prima para triunfar, estando por demás voluntarioso y con deseos de agradar.

Ante un lleno total en la Monumental, clima fresco y un viento que molestó durante todo el festejo, se jugó un encierro de Los Encinos, disparejo de presencia, manso y descastado. El primero pronto se vino a menos, siendo poco castigado en varas; segundo, soso deslucido, recibió leve puyazo; tercero, con sosería tirando el derrote en el último tiempo, se escupió en varas; cuarto, sin raza ni transmisión, breve puyazo; quinto, protestado por su juvenil presencia siendo devuelto a los corrales; sexto, noblote que siempre llevó la cara a media altura y cumplió en varas. Así mismo, salió un sobrero que hizo quinto bis de la dehesa de Montecristo, manso pitado en el arrastre.

JULIÁN LÓPEZ “El Juli” (Verde Olivo y Oro)

Con verónicas sedeñas y rítmicas recibió a “Gabo”, rematando con pinturera revolera escuchando la primera diana de la tarde. Después de un breve puyazo de Cruz Prado, quitó manos bajas por chicuelinas en el centro del ruedo. Molestado por el viento, el madrileño se fue a la boca de riego para iniciar con un cambiado por espalda, continuando con un trasteo de voluntad, sacando algunos pases con diestra mano ante un toro que pronto se acabó, por lo que abrevió. Estocada trasera y atravesada, golpe de descabello para palmas.

Lanceó a su segundo “Blanquito”, quien se escupió en varas. Con sarga toda la ilusión de “El Juli,” se estrelló ante un soso y descastado astado que se derrumbó por la arena. Insistió el diestro ante el descontento del público por el comportamiento del pésimo cárdeno. En la suerte natural se fue por uvas tirándole un fuerte derrote arriba a “El Juli”. Tres pinchazos, media trasera desprendida y un golpe, recibiendo palmas de reconfortamiento.

“Pelón”, tercero de su lote, bajo de agujas, fue protestado a su salida por lo que fue devuelto a los corrales arropado por los cabestros.

En su lugar salió “Siervo”, segunda reserva de la ganadería de Montecristo, al que le dio una larga cambiada y fue todo con capa debido a la mansedumbre del berrendo en cárdeno. Con ráfagas de viento se esforzó “El Juli”, sacando meritorios y aislados pases al manso burel. De media de efectos inmediatos terminó su labor. Silencio y pitos al astado.

JOSELITO ADAME (Marino y Oro)

Verónicas a pies juntos y chicuelinas un tanto arrebatadas, saludó a su primero, “Carmelo”, que fue poco castigado por parte de Mauro Prado, quitando Joselito por vistosas navarras. Brindó de manera afectiva a Elías Esparza “La Changuita”, siendo en ese mismo terreno donde, cerrado en tablas comenzó por alto flexionando la pierna de salida. Prosiguió con pases por ambos lados donde templó las sosas embestidas del burel que siempre salió con la cara a media altura, ligando largos pases de pecho, de pitón a rabo, como molinetes, siendo desarmado recuperando, en la propia cara del descastado astado, el engaño. Dándole los terrenos adentro, se adornó con pases del desdén concluyendo de estocada trasera y tendida que no surtió efectos, mandando al destazadero al toro al primer golpe de descabello. Petición de oreja que le fue concedida, siendo ligeramente protestada por un sector del público.

Abriendo compás a la verónica fue su saludo a capotero a “Renato”, quien fue castigado con un puyazo corto de Isabel Prado. En banderillas se lucieron Héctor Rojas y Heideguer Chávez, por lo que fueron llamados al tercio para desmonterarse. Por alto fue el prólogo de su labor muleteril, misma que fue de voluntad al tener enfrente un descastado toro. A base de insistir logró buenos pases con diestra mano, dándole las tablas intercalando adornos como el desdén. Lo llevó a los tercios robándole más derechazos donde corrió la mano, obligando al toro estando muy por encima del berrendo en cárdeno que terminó rajándose. Pinchazo, estocada honda, tendida, desprendida, un golpe para silencio.

Con “Pato”, un toro basto de hechuras, con dos lances soltando una punta del capote fue la manera de recibirlo, recargó en varas el caballón negro zaino, evocando Joselito al maestro siempre recordado, Jesús Córdoba, al quitar por “Cordobinas”. Brindó a Víctor “Curro” Padilla, prosiguiendo con una faena a media altura esforzada ante las notas de “La Pelea de Gallos” que prendió el entusiasmo del feriante público. Molinete, series por el derecho con mucha entrega por parte de Joselito quien concluyó caminándole con torería de los medios al tercio, abrochando con manoletinas. Estocada entera efectiva para ser premiado con una oreja.

Al final, Joselito Adame salió a hombros mientras que “El Juli” por su propio pie entre palmas.

(pacovargas_@hotmail.com)