El recorte presupuestal es aprovechado por dependencias federales y municipales para llevar a cabo las “podas” laborales, tan comunes en cualquier tiempo con lo que se da cabida a los compromisos que hay con sus allegados y que actualmente tienen al filo de la navaja a centenares de trabajadores y jefes de área.

En la información oficial se destaca que es la única salida que existe para hacer frente a la reducción de recursos, al lograr con la eliminación de plazas un ahorro importante, como ocurre en las delegaciones federales de la Sagarpa y la Comisión Nacional del Agua y en el Ayuntamiento de Aguascalientes.

Con la mano en la cintura se deja cesante a los que se considera “no indispensables”, repartiéndose la carga de trabajo entre los que se quedan con lo que esto significa, pero no tienen otra opción que aceptar ya que si se niegan pueden correr la misma suerte.

Se genera un clima de incertidumbre en cada centro de trabajo, porque nadie sabe si su nombre ha sido marcado, por lo que la falta de información de la superioridad se suple con rumores de todo tipo que apuntan a que de tal o cual departamento o dirección saldrán varios de ellos.

En la representación de Agricultura y Ganadería, el delegado Ernesto de Lucas Palacios adelantó que de los 140 empleados se despedirá a 12 de enlace y se eliminarán 10 plazas de los que están en proceso de jubilación, sin embargo “parte de la estructura de base se reduce, y la parte de profesionistas aumenta”, asimismo quienes se queden tienen que ajustarse a las nuevas disposiciones, “especialmente en las oficinas de la delegación habrá gente que hacía tres o cuatro cosas y ahora tendrá que hacer 10”, con instrucciones de optimizar los recursos por lo que deberán ir “a donde se les necesite”.

Por su parte en la Comisión Nacional del Agua avanza la disminución de personal administrativo, operativo y a nivel de jefatura, desconociéndose el número total que serán cesados, pero los comentarios entre el personal hace temer que esto siga por todo el primer semestre.

En el municipio capitalino el alcalde Juan Antonio Martín del Campo subrayó que deberán “apretarse el cinturón” ante la baja presupuestal de 300 millones de pesos en el presente año, lo que afectará áreas como servicios públicos y administrativas, analizándose en dónde tendrá que haber mayor decrecimiento.

Lo que ningún funcionario menciona es que pasados dos o tres meses se recontrata a nuevo personal que por regla general es allegado a quien dicta las órdenes y no llega a cubrir el puesto vacante sino a otro cargo con mejor salario, mientras que las tareas que cumplían quienes se fueron las hacen los que están, con la consigna que si no están de acuerdo pueden renunciar.

Si hubiera congruencia se buscaría aminorar gastos de oficina o diferir programas que no son urgentes, dejando como última alternativa afectar al personal, pero es una regla que lo primero que se les ocurre es despedir a parte de la plantilla.

Aunque está dentro de sus facultades y cada responsable puede hacer lo que crea conveniente, de lo que no escapan es del “efecto búmerang”, que en algún momento de la vida se vuelve contra el autor.

NO SON EXPERTOS

Estudiar 12 años en el Seminario no hace de los sacerdotes especialistas en todos los temas, por lo que es un despropósito que el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Cristian Medina López, acuse al clero de Aguascalientes de actuar con indolencia en la preservación y conservación de los bienes muebles que están a su resguardo.

Se refirió a varios casos, que desde su perspectiva demuestran el desconocimiento de los presbíteros, uno de ellos en el retablo que está en la capilla de la Hacienda de San Blas, en Pabellón de Hidalgo, donde se colocaron flores naturales colgadas de esta pieza y que causó daños por los clavos, “sin advertir que la humedad de las flores también pueden ocasionar afectación en la madera”, afirmó.

En Catedral “se llegó a colocar un retablo frente a los rayos del sol que entraban por un ventanal bajo la apreciación de que la luz daba mayor realce a la pintura, sin advertir que esto le ocasionaba un desgaste”, y en la comunidad de Los Negritos, se pretendió tirar una pintura de la Santísima Trinidad del Siglo XVIII y hasta hubo alguien que ofreció 500 pesos por esta obra, “pero gracias a un sacristán que reportó el hallazgo al INAH la obra pudo restaurarse”.

Para Medina López “algunos clérigos simplemente tienen desconocimiento de la importancia que poseen las piezas que se resguardan en los templos, o incluso llegan a perder sensibilidad de su valor cultural histórico por la convivencia que tienen diariamente con cuadros, textiles y otras piezas de gran valor”.

Lo que no dice el funcionario es que los sacerdotes no son expertos en todas las áreas y que en todo caso, le corresponde a él informarles de lo que tienen bajo su cuidado en cada templo y de su valor artístico, arquitectónico o histórico. Sería interesante que diera a conocer cuántas veces se ha reunido con los eclesiásticos para darles este tipo de información y de los oficios que ha enviado a alguno en particular.

Su labor tiene que ir más allá de emitir opiniones y censuras y buscar una relación muy estrecha con quienes por órdenes están a cargo de un templo, lo que no significa que deban ser peritos en estas materias.

MEJORA EDUCATIVA

Al mudarse las familias a nuevos asentamientos exigen crear condiciones de atención a niños y jóvenes, principalmente que tengan escuelas cerca de sus lugares de residencia, por lo que el gobierno del estado, en este último año de ejercicio mantendrá el ritmo de construcción de planteles.

Sobre el particular el director de Educación Básica, Francisco Díaz Alvarado, dio a conocer que se contará con siete instituciones, tanto en la ciudad capital como en tres municipios, con lo que se cumplirá con la demanda que hay en cada sector.

En Chichimeco, Jesús María se tendrá un jardín de niños en avenida Prolongación Niágara, Paseos de las Haciendas; otro preescolar en la calle Leona Vicario, de Palo Alto, municipio de El Llano, y uno de educación especial en la calle Providencia, de la cabecera municipal de Cosío.

En lo que se refiere a la capital del estado, habrá una secundaria en la calle Villa de Lourdes, del fraccionamiento Villas Las Palmas; una primaria en la calle Frutales, del fraccionamiento Villas de Nuestra Señora de la Asunción, Sector Encino y en el mismo Sector Encino un jardín de niños; finalmente, un preescolar en la calle Laurel Poniente, del fraccionamiento Laureles.

Díaz Alvarado subrayó que con ello se da respuesta a las solicitudes de los habitantes de cada lugar, al mismo tiempo, en aquellos lugares donde había escuelas que funcionaron por muchos años y por la movilidad de población su matrícula decreció a tal grado que ya no eran necesarias, se han tenido que cerrar destinándose los edificios para otras actividades.

Aunque el funcionario no aludió cuáles fueron los planteles que se cerraron, uno de ellos de gran tradición en el siglo pasado fue la escuela Valentín Gómez Farías, ubicada atrás del templo de Guadalupe y de la que egresaron destacados hombres y mujeres de negocios, profesionistas, políticos e intelectuales. En lugar de primaria es hoy una secundaria, aprovechándose el inmueble al continuar dando atención a los jóvenes de ese rumbo de la ciudad.