Dulce Soto
Agencia Reforma

El sólo hecho de preguntar a un enfermo terminal “¿cómo estás?” puede alterar su estado de ánimo, plantea Araceli García, doctora en tanatología.
Por ello, subraya, médicos y familiares deben reconocer que la forma en que se comunican es relevante para acompañar a un paciente.
Durante el Primer Encuentro Nacional de Tanatología, organizado por el Instituto Hispanoamericano de Suicidología, la especialista compartió tips sencillos para acompañar a un familiar enfermo.
Recomienda evitar frases como “échale ganas” o “¿cómo te sientes?”. En cambio, propone ofrecer siempre apoyo con preguntas como “¿en qué te puedo ayudar?” y “¿qué necesitas?”.
Asegura que tratar de cubrir las necesidades del enfermo ayuda a dotar de sentido su proceso.
También aconseja motivar a través de los sentidos, acercarles la música que le gusta al paciente y evitar aquellas con letras dolorosas.
Si es posible, según el padecimiento y situación de la persona, un buen detalle es prepararle su comida favorita al menos una vez a la semana.
Resalta la importancia de comprender al paciente aunque esté enojado.
Hay que recordar que le duele más que el cuerpo, por lo que hay que evitar que se sienta rechazado, criticado o culpable.
Otro aspecto a tomar en cuenta es que el paciente realice actividades que lo ayuden a mantenerse ocupado para evitar pensamientos negativos y depresión.
Por último, la tanatóloga aconseja compartir imágenes de recuerdos agradables y, sobre todo, abrazar, acariciar al paciente, pues nada cura como el tacto.