Acompañan a María en su dolor

Sara Díaz

“Señora, nos sentimos tristes por lo que hicieron los judíos a tu hijo. Venimos a decirte que estamos contigo. Sin embargo, tú nos dices que no seamos hipócritas, ni fueron los judíos ni estamos contigo. Detrás de cada latigazo estaba yo, todos nosotros gritando con nuestra vida sucia, con nuestro egoísmo, que no quiere decir la verdad. Sí, somos nosotros, pero queremos decirte que te queremos, ayúdanos para ya no poner más espinas en el corazón de tu hijo”. Este fue el pésame que el pueblo congregado en la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción le ofreció a María, que vio padecer a su hijo amado durante todo el camino hacia el Calvario.
Sus hijos le manifestaron su pesar, permaneciendo dentro del recinto en oración y ofreciendo el canto “Madre llena de dolor, hacer que cuando expiremos, nuestras almas entreguemos por tus manos al Señor”. Luego de la adoración a la santa cruz, se reunieron con ella para compartir cada una de las lágrimas que ha derramado por su hijo santo que ha muerto en la cruz. En manos de ellos también llevan a Jesús tendido, envuelto en una sábana blanca cubierta de flores. La congregación con María en brazos, acogió el dolor de madre y durante unos minutos con solamente una vela alumbrando el camino, realizó la procesión del silencio por los alrededores del recinto sagrado, para mantener el luto hasta el día en que habrá de resucitar el Salvador.