Ser de edad avanzada es un factor de riesgo para desarrollar cáncer colorrectal.
Sin embargo, estudios recientes señalan que la incidencia ha aumentado en los últimos años en menores de 50 años, incluso en menores de 40.
La causa probablemente se deba a los malos hábitos alimenticios que conducen al sobrepeso y la obesidad, aunque hacen falta más estudios, indica Brenda Jiménez Cantisano, gastroenteróloga de la Clínica Cleveland Florida.
“Este tipo de cáncer es más común en mayores de 50 años, por eso comenzamos a hacer las recomendaciones de prevención a partir de esa edad, pero en menores de 50 hemos visto que el aumento de casos”.
El consumo elevado de carnes rojas y procesadas, alcohol, tabaquismo y sedentarismo aumentan el riesgo de desarrollarlo, factores presentes prácticamente en todos los grupos de edad, dice.
Y aunque la especialista aclara que aunque el número total de casos todavía pertenece a personas mayores, esto es una llamada de alerta para adultos jóvenes.
“Estamos viendo casos en países desarrollados y en desarrollo, donde se creía que el riesgo supuestamente era menor”, alerta.

Antecedente familiar
El cáncer colorrectal abarca el cáncer de colon y el de recto, los cuales pueden tener diferente tratamiento. En ambos tipos los casos han aumentado.
A menos que exista historia familiar de cáncer colorrectal es poco probable que una persona de 40 años se practique un examen de rutina para detectarlo, remarca Jiménez Cantisano.
“No existen lineamientos para hacerlo en ellos, así que generalmente se les detecta porque un sangrado rectal o un dolor abdominal lo ha llevado con el médico”, dice.
Aunque el cáncer de colon generalmente no presenta síntomas, en ocasiones los pacientes pueden experimentar dolor y anemia por sangrado oculto, agrega la gastroenteróloga de la Clínica Cleveland Florida.
“Es menos probable que un joven de 40 años tenga cáncer, pero si viene con algún síntoma que pudiera estar asociado tenemos que ser más proactivos a la hora de hacer estudios y no pensar que su riesgo es bajo”.
Jiménez Cantisano comenta que una tercera parte de los casos de cáncer de colon en adultos jóvenes se debe a poliposis familiar o al síndrome de Lynch, un tipo de cáncer de colon hereditario.
“Los pólipos precancerosos son crecimientos en la mucosa del colón que toman aproximadamente 10 años en progresar a cáncer si no los sacamos”, señala.

Saber las causas
Una vez diagnosticado se realizan los estudios necesarios para asegurar que el cáncer colorrectal no haya progresado a algún otro órgano, expone Jiménez Cantisano.
Por lo general cuando está en etapas tempranas se resuelve con cirugía y si está más avanzado y ha progresado a otros órganos es necesario combinar otros tratamientos.
“A menos que haya metástasis se remueve el segmento del colon afectado mediante cirugía y se unen las dos partes del colon que están sanas. Si ha invadido otro órgano se utiliza radioterapia o quimioterapia”, agrega.
Como es probable que el número de casos en adultos jóvenes aumente en los próximos años, el siguiente paso es determinar las causas del aumento de la incidencia y trabajar para modificarlas.
“No tenemos datos que nos digan si tenemos que comenzar más temprano los chequeos de rutina. Necesitamos estudios más rotundos que nos digan cuáles son los factores de riesgo en ellos, no los ya preestablecidos”, sostiene.
“Aunque la proporción ha aumentado, el número total de cáncer en personas mas jóvenes es aún pequeño; en este momento no hay datos que indiquen que comenzar los chequeos rutinarios a edad más temprana este indicado”.
Factores que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar este cáncer son realizar actividad física regularmente y llevar una dieta alta en fibra, ácido fólico, calcio y vitaminas D y B6.

Detección temprana
Estudios como la colonoscopía o una tomografía axial computarizada ayudan a determinar el grado de riesgo de un paciente, menciona Brenda Jiménez Cantisano, gastroenteróloga de la Clínica Cleveland Florida.
“Hay diferentes opciones para hacer ‘screening’ para el cáncer colorrectal: hay estudios que analizan la materia para encontrar sangre oculta en heces o de ADN en heces; el primero es recomienda cada año y el segundo cada tres.
“Otra opción es hacer una colonoscopía, ya sea de primera instancia o si los estudios de materia fecal son positivos”, dice la experta.
En personas con antecedentes familiares de primer grado antes de los 50 años se recomienda empezar los estudios a los 40 y hacérselos cada cinco años y si se le encuentra algún pólipo hasta cada tres.
Como pasa con otros tipos de cáncer, una detección temprana aumenta de manera importante el nivel de supervivencia y disminuye el riesgo de recurrencia.
“Mientras más avanzado esté, más se eleva el riesgo de que se disemine a los ganglios linfáticos y luego al hígado. En Estados Unidos al momento del diagnóstico cerca del 20 por ciento de los pacientes tiene metástasis”.

Todo empieza en el colon
– Se origina en el colon o el recto.
– Suele comenzar como un crecimiento llamado pólipo en el revestimiento interno del colon o del recto.
– Algunos tipos de pólipos pueden convertirse en cáncer en el transcurso de varios años, pero no todos.
– Si se forma cáncer dentro de un pólipo, con el tiempo puede invadir el espesor de la pared del colon o del recto.
– Hay diferentes tipos, pero los más comunes son los adenocarcinomas.

Se expande
– Es el tercer cáncer que se diagnostica con más frecuencia en hombres como en mujeres en Estados Unidos.
– Según cálculos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer, en este año habrá en EU 95 mil 520 casos nuevos de cáncer de colon y 39 mil 910 casos nuevos de cáncer de recto.
– El riesgo de padecer cáncer colorrectal en el transcurso de la vida es de aproximadamente 1 en 21 (4.7 por ciento) para los hombres y de 1 en 23 (4.4 por ciento) para las mujeres.
– En EU es la tercera causa principal de muerte relacionada con el cáncer en mujeres y la segunda causa principal en hombres.
– Se estima que causará alrededor de 50 mil 260 muertes durante este año.