Yarek Gayosso
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 8-Jun.- Santiago González a jugado cientos de partidos desde los 5 años de edad, pero el de ayer lo califica como el mejor de su vida.
Y es que no es para menos porque pasaron 26 años de ayuno en el tenis nacional para que un jugador mexicano volviera a una Final de dobles en un Grand Slam y Santiago fue el protagonista de la hazaña al conseguir el pase en Roland Garros junto al estadounidense Donald Young al vencer por 6-7(3), 7-5, 6-3 a Fernando Verdasco y Nenad Zimonjic.
El partido tuvo dedicación especial, pues su padre cumplía años en un día donde las emociones fueron un hervidero.
“Estoy muy contento de estar en la Final, de ganar el día de hoy (ayer) fue el partido más importante de mi vida y muy contento de estar nuevamente en la Final de Roland Garros, significa mucho para mí, para México y para el tenis nacional. Yo creo que es algo muy bueno y muy motivante y ojalá se pueda cerrar con broche de oro”, dijo González a CANCHA vía telefónica desde París, donde lo acompaña su esposa y sus dos hijos.
“Quiero decirle a la afición mexicana y a Córdoba (Veracruz) que intentaré traer la copa para México y que no quede duda de eso y que lucharé hasta el final y que vamos por todo por la Copa de Roland Garros”.
Esta Final es el mejor resultado de su carrera en dobles, aunque ha disputado tres partidos por el título en mixtos, una en Roland Garros 2012, las otras dos en el Abierto de Estados Unidos 2013 y 2014.
El último finalista de dobles se remonta al siglo pasado con Leonardo Lavalle en Wimbledon 1991, pero han pasado 40 años del último tenista mexicano que se consagró en dobles de un Grand Slam, Raúl Ramírez, en Roland Garros 1977.