Un hermoso encuentro con Jesús es el que vivieron las hermanitas Ana Paula e Isabella Cuevas, luego de preparar su corazón y su alma, para finalmente acudir a su llamado mediante el sacramento de la eucaristía, la cual recibieron en la Capilla de San Juan Pablo II.
Con la grata compañía de sus padres y padrinos, las niñas permanecieron ante el todopoderoso con fervor y luego de comer su cuerpo y beber su sangre, agradecieron infinitamente la gracia que han renovado desde su bautizo, manifestando su amor hacia él por medio de las oraciones que elevaron al cielo.
En medio de una fiesta de júbilo como lo fue la santa misa que presidió el presbítero, éste les envió una especial felicitación, puesto que se han convertido, les dijo, en amigas de Cristo resucitado haciéndoles una invitación a no soltarlo de su mano.

El detalle
Luego del bello momento, las hermanas junto con sus padres y seres queridos, partieron del recinto religioso, con el propósito de compartir el pan y la sal, dentro de un ambiente sano y familiar en un espacio particular en honor a las nuevas comulgantes Ana Paula e Isabella.

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