El cuerpo y la sangre de Cristo fueron otorgados por primera vez a Diego Octavio Sánchez González, ante la presencia de sus seres queridos.
La ceremonia sacramental se llevó a cabo en la capilla de San Silvestre Papa, donde Diego Octavio compartió la gracia de la eucaristía con sus orgullosos papás, Ulises Sánchez de la Torre y Verónica González de Sánchez.
En la ceremonia, el neocomulgante estuvo acompañado también por sus padrinos, José Sánchez de la Torre y Lucero Durán Muñoz, de quienes recibió felicitaciones y un lindo obsequio.
Después de la santa misa, la familia Sánchez González, ofreció un banquete en honor al jovencito, mismo que se llevó a cabo en la terraza principal de Vita Spa, lugar que brindó a la concurrencia la oportunidad de respirar aire puro y disfrutar de hermoso escenarios naturales.