Silvia Guerra

¿No sé si recuerden cuando les hablé de la manera correcta de abotonar un chaleco, o de la forma adecuada de abotonar un saco? La manera de abotonar ambas prendas proviene de costumbres de antaño, que prevalecieron con el tiempo dentro de la etiqueta del vestir. El artículo del día de hoy, también está relacionado con prácticas de antaño que están vigentes aún.

¿Se han fijado que las camisas (caballeros) y las blusas (damas) se abotonan en sentido contrario? Si no lo han hecho, observen detenidamente y se darán cuenta que en las camisas y los sacos masculinos, la hilera de botones se encuentra del lado derecho de quién los porta y los ojales en el lado izquierdo, haciendo que la camisa o saco se abotonen de izquierda a derecha. Por el contrario, las blusas poseen generalmente la hilera de botones de lado izquierdo de quién la porta y los ojales de lado derecho, por lo que se abotonan de derecha a izquierda.

Todo esto, tiene una explicación que como les comentaba, viene de hace muchos años. Por el lado de los caballeros, esto se remonta a la época cuando portaban espada para su defensa del día a día. Como por regla casi general todos los hombres eran diestros, la espada la portaban en la parte izquierda de su cuerpo pendiendo de sus caderas. La manera de acceder a ella, era cruzando el brazo derecho sobre el cuerpo para poder desenfundarla; por tal motivo, ninguna prenda debía dificultar semejante labor. De ahí proviene el origen del sentido del abotonado en las prendas masculinas, a la hora de desenfundar el arma, no había nada que lo impidiera.

Por otro lado, en cuanto a las blusas femeninas, en el siglo XIX, las únicas mujeres que utilizaban botones en sus prendas, eran damas de clase social alta, las cuáles también poseían un séquito de damas que las vistieran. La dama encargada de vestir a su “señora” se colocaba frente a ella y realizaba la debida labor de abotonado. Se decidió en ese entonces colocar los botones de lado izquierdo de la prenda de la dama que la portaría, para facilitar la labor de abotonado en manos de la dama de compañía.

Por cuestiones de usos y costumbres, esto se hizo norma común y hasta la actualidad se utiliza, sobre todo en prendas de marcas clásicas. En la actualidad y con las tendencias que están manejando los diseñadores, muchas de estas prácticas se pierden en ocasiones, no importando tanto la colocación de los botones, volviéndose ya todo “unisex”.

No quería dejar pasar la oportunidad de comentarles este detalle, ya que es impresionante descubrir la cantidad de costumbres que traemos del pasado sin saberlo.

Que tengan una linda semana.

El Poder de tu Imagen.

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