José de Jesús López de Lara

A más de 27 años de prisión fue sentenciado un ex policía preventivo de Aguascalientes, quien en el año 2012 le provocó la muerte por asfixia a un detenido, mientras era trasladado a las celdas del Complejo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.
Luego de concluir el largo proceso penal, finalmente el titular del Juzgado Primero Penal dictó sentencia condenatoria en contra del ex policía preventivo Erubey, quien ya se encuentra recluido en el Cereso para Varones “El Llano”.
El ex policía preventivo fue sentenciado a 27 años y 6 meses de prisión, al ser encontrado culpable del delito de homicidio doloso calificado con la agravante de ventaja.
En el mes de junio del año 2012, le provocó la muerte por asfixia a un detenido identificado como Jaime.
En esa fecha, varios policías preventivos del Grupo Táctico de la SSPM, entre los que se encontraba el oficial Erubey, realizaban un recorrido de vigilancia en la patrulla 2214 del Destacamento “Insurgentes”.
En el Blvd. Abelardo L. Rodríguez arrestaron a Jaime, debido a que estaba cometiendo una falta administrativa, ya que caminaba por el acotamiento con una botella de cerveza en sus manos y la iba ingiriendo.
Al momento de la revisión el detenido comenzó a discutir con los oficiales y se opuso al arresto, por lo que el policía preventivo Erubey le colocó las esposas con sus manos a la espalda y lo subió violentamente a la caja de la patrulla.
El detenido quedó recostado en el piso boca abajo y durante el trayecto hacia el edificio del CSSPM, le reclamó al oficial Erubey por el trato que había recibido.
Incluso, le comentó que ya lo conocía, por lo que le advirtió que después lo buscaría, ya que se había “pasado de lanza” con él.
Lo anterior provocó el enojo del policía preventivo, quien le colocó a la altura del cuello de la víctima uno de sus pies en el que calzaba una bota tipo industrial.
Debido a ello, Jaime trató de resistirse, por lo que el oficial comenzó a presionarle más fuerte el cuello con el pie, hasta que provocó que el detenido ya no pudiera respirar y comenzara a asfixiarse.
Los otros policías preventivos que se percataron de lo anterior, de inmediato le informaron al oficial que iba conduciendo la patrulla que detuviera la marcha, ya que el detenido no podía respirar.
La patrulla detuvo su marcha sobre la calle Yahualica y esquina con la calle Jalisco, en la colonia La Soledad, donde bajaron al detenido y lo colocaron sobre la banqueta, recargado en la pared de una finca, percatándose que había caído en un paro cardiorrespiratorio.
Los mismos policías preventivos solicitaron una ambulancia, arribando minutos después una unidad de Cruz Roja.
Pero cuando los socorristas revisaron a la víctima, determinaron que ya había muerto, por lo que se solicitó la presencia de personal de la entonces PGJE.
A la escena donde quedó el cadáver llegaron agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Servicios Periciales y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
Todos los policías preventivos que iban en la unidad 2214 fueron detenidos y trasladados al edificio de la Policía Ministerial del Estado, donde rindieron su declaración ministerial y señalaron al oficial Erubey, como la persona que le había provocado la muerte al detenido.
El cadáver de Jaime fue enviado al Semefo donde se le realizó la necropsia, determinando los médicos forenses que su muerte había sido provocada por una asfixia por obstrucción de vías respiratorias, a consecuencia de la presión directa al cuello.
El policía preventivo fue consignado por homicidio doloso y trasladado al Cereso para Varones “Aguascalientes”, donde permaneció recluido hasta el momento de su sentencia.
El titular del Juzgado Primero Penal lo sentenció a 27 años y 6 meses de prisión, así como al pago de una multa por la cantidad de $19,201.00 pesos; así como al pago de $299,936.00 pesos por concepto de reparación el daño a favor de los familiares de la víctima.