El día de ayer, en el Seminario Diocesano de Santa María de Guadalupe, el Obispo José María de la Torre Martín encabezó la ceremonia eucarística en la que nueve diáconos recibieron la sagrada orden del presbiterado.

Los diáconos José Alejandro Serna Martínez, Caín López Mendoza, Rodrigo Macías Mora, Ricardo Alonzo Capuchino, Luis Antonio Cruz Reyes, Miguel Ángel Gallegos Gutiérrez, David Pérez Fonseca, Pedro Antonio Arceo Luna y Ramiro Vázquez Delgado fueron presentados como candidatos, y al haber testimonios de que han sido considerados dignos, fueron ordenados sacerdotes, y como pastores pondrán su vida a disposición de los fieles católicos.

Para recibir el sacramento de la ordenación sacerdotal, el Obispo José María de la Torre confirió a los diáconos la gracia de Dios mediante el acto de la imposición de las manos, además de llevar a cabo la oración consagratoria.

Durante la homilía, el Obispo les indicó que al ponerse al servicio de Jesucristo y del pueblo de Dios, se les confirió un poder que marcará su persona con un sello, pues al igual que Moisés en el Antiguo Testamento, deben ser la imagen de Dios como pastor para guiar al pueblo, y se conviertan así en las personas que el Altísimo quiere conducir por el camino de la vida.

Para nunca abandonar la misión que Dios les encomendó, dijo que es indispensable que aprendan a desprenderse de sí mismos y ponerse a disposición del Señor, además de vivir su relación con él sólo a la luz de Cristo para comprender la naturaleza del hombre, pues el sacerdocio es una profesión de fe y de amor, atributos con los cuales los nuevos presbíteros enseñarán a su rebaño a seguir el camino de la vida.