Cirze Tinajero Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Se trata del tercer estado más extenso de México, así que Coahuila presume una enorme variedad de actividades y sitios para atraer a cualquiera. José Antonio Gutiérrez Jardón, secretario de Desarrollo Económico, Competitividad y Turismo estatal brinda algunos pretextos para internarse en este destino.

TABLA
1. ¡A comer!
Los cortes de carne de la Comarca Lagunera, al sur del estado, o el cabrito que se prepara en cualquiera de los restaurantes de Saltillo son los consentidos de la gastronomía coahuilense. De postre, algún dulce típico, como higos cristalizados, rollos de membrillo o dulces de leche, o bien, un pan de pulque acompañado de café de olla.

2. Las playas del cretácico
Vestigios de dinosaurios abundan en este estado. En el ejido Porvenir de Jalpa, a 89 kilómetros de Saltillo, hay un yacimiento de 207 huellas de dinosaurio con una antigüedad aproximada de 72 millones de años, así como una infinidad de fósiles y huesos.
El Museo del Desierto, en Saltillo, cuenta con el único esqueleto de T-Rex en México, con más de tres metros de altura y 11 metros de largo.

3. Origen de uva
Entre los mejores placeres que Coahuila ofrece a sus visitantes está la degustación de excelsos vinos de Cuatro Ciénegas y Parras de la Fuente.
Varios viñedos en ambos Pueblos Mágicos abren sus puertas para recorridos guiados, tal es el caso de Casa Madero, la bodega vinícola más antigua funcionando en América, fundada en 1597.

4. Bellos desiertos
El 85 por ciento de Coahuila es desierto, y, aunque parece difícil de creer, este escenario cautiva a muchos viajeros, en especial las Dunas de Bilbao, a aproximadamente 65 kilómetros de Torreón.
Este territorio estuvo cubierto por el Mar de Tethys que, al secarse, dio vida a esta maravilla natural que ofrece increíbles vistas desérticas y se puede recorrer en cuatrimoto o a pie para gozar de la suave arena.

5. Serenidad boscosa
Ubicado a poco más de 15 kilómetros de Saltillo, en medio de una inmensa zona de bosques con pinos y valles de manzanos se levanta este Pueblo Mágico que conquista con sus tranquilas calles empedradas y numerosas tiendas que ofrecen licores y conservas de frutas.
Aquí roba las miradas el Templo de San Isidro Labrador de Palomas, donde se venera al santo patrono de los agricultores desde 1790.