Cirze Tinajero
Agencia Reforma

LOS CABOS, BCS.- Este idílico rincón se encuentra espléndidamente abrazado por kilómetros de desierto y mar. El punto de encuentro entre el Océano Pacífico y el Mar de Cortés es disfrutado tanto por cientos de especies marinas como por viajeros que buscan el cobijo del sol. Y justo esta época, cuando los hoteles lucen tranquilos, el clima no es tan caluroso -como a partir de mayo-, resulta perfecta para una escapada a Los Cabos. Aquí algunas razones para sumar este destino a la agenda.

San José del Cabo y Cabo San Lucas
Tan sólo 33 kilómetros separan a estos dos destinos entre sí y resultan más que suficientes para que cada uno tenga una propuesta totalmente distinta.
Cabo San Lucas destaca por su aire cosmopolita, con restaurantes gourmet, hipsters que andan por sus calles, y hasta alguno que otro productor musical o actor hollywoodense que busca escuchar a alguna banda local -sin ser molestado- en alguno de los bares del Boulevard de Paseo de la Marina.
Mientras que San José del Cabo, con su ambiente relajado y colonial, resulta un claro ejemplo de lo que alguien tiene en mente cuando piensa en un típico poblado mexicano. Fue fundado en 1730 cuando aquí se estableció la Misión San José del Cabo Añutí con los jesuitas. Actualmente el centro histórico conserva sus sus edificios y casas coloniales.

Envidiables playas
Más de 20 playas hay para disfrutar en Los Cabos. Una de las más famosas es la Playa del Amor,  por encontrarse muy cerca de El Arco, la famosa formación rocosa que se ha convertido en símbolo del destino.
Los locales aseguran que Costa Azul y Playa Acapulquito cuentan con las mejores olas de la zona para surfear. Mientras que Bahía Santa María, Playa El Médano y Playa El Chileno son una excelente opción para nadar y bucear.
Ninguna de las citadas aburre al viajero, y resulta obligado estar en alguna de ellas cerca del atardecer para ver el cielo teñirse de rosa.

Campos de golf
Toda Baja California Sur es reconocida por la calidad y diseño de sus campos de golf; sin embargo, destacan los de Los Cabos por extenderse por zonas desérticas y otras cercanas al mar.
El destino cuenta con 13 campos de primer nivel de reconocidos diseñadores como Jack Nicklaus, Tom Fazio, y Davis Love III.
Uno de los más visitados y que se ha convertido en un clásico para los golfistas es Cabo Real, fue diseñado por Robert Trent Jones Jr. Varios de sus 18 hoyos ofrecen hermosas vistas al mar.
Sus visitantes aseguran que este campo es uno de los más difíciles de la zona para jugar por sus inclinaciones, pero que los verdaderos amantes del golf no lo ven como una limitante, sino como un reto más.

Curiosos visitantes
De enero a abril llegan a Los Cabos ballenas grises, jorobadas y junto con ellas cientos de viajeros que desean conocerlas.
Se organizan diversos tours de avistamiento. Sin duda depende mucho de la suerte encontrar a estos enormes mamíferos, pero como las mamás ballenas vienen a la zona a dar a luz, para finales de febrero y marzo hay varias crías que resultan mucho más curiosas.
El resto del año es fácil encontrar grupos de delfines, de hasta más de 100. Navegar entre tantos de estos inteligentes animales que saltan de un lado a otro, cantan y hasta se acercan para ser fotografiados, en ocasiones puede ser incluso más atractivo que buscar ballenas.

Exquisita gastronomía
En las mesas de Los Cabos se sirven diariamente manjares frescos provenientes del mar.
Las almejas chocolatas son típicas de las costas bajacalifornianas. Destacan por su abundante carne, se preparan asadas y se acompañan con tortillas de harina y salsas.
Entre los platillos más típicos están los tacos de pescado, se sirven con col, guacamole y crema. Si el viajero desea algo más peculiar, hay que optar por la machaca de mantarraya con trocitos de jitomate, chile verde, cebolla y cilantro. La dieta aquí, simplemente no existe.