Apenas el año pasado, en Aguascalientes habitaban casi 466 mil niñas, niños y adolescentes, es decir, de 0 a 17 años, lo que representa que uno de cada tres residentes en nuestro estado correspondía a una persona menor de 18 años, de acuerdo con la información del INEGI.

En la entidad, de acuerdo con los indicadores de la Secretaría de Salud, entre 1990 y 2014 la tasa de mortalidad en niños y niñas menores de cinco años, pasó de 33.3 a 11.8 muertes por cada mil nacidos vivos.

En 2015, 3.4% de la población de 6 a 14 años no asistía a la escuela.

En 2013, 70.9% del total de egresos hospitalarios por enfermedades infecciosas intestinales, correspondieron a la población de 0 a 17 años.

Según datos de la ENADID 2014, en Aguascalientes 1.4% de las personas menores de 18 años tienen discapacidad y 3.7% presentan limitación.

Al 2013, en Aguascalientes, la tasa de ocupación de la población de cinco a 17 años fue de 6.7%, que corresponde a 22.3 mil niñas, niños y adolescentes que realizan alguna actividad económica.

En 1990 se llevó a cabo la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, en la cual la comunidad internacional se comprometió a instrumentar acciones encaminadas a proteger y promover los derechos de niños y niñas a sobrevivir, aprender y crecer; a desarrollarse y alcanzar su pleno potencial, y a reconocerlos como sujetos de derechos.

En esta reunión se estableció que la población infantil es dependiente y asume múltiples peligros que ponen en riesgo su crecimiento y desarrollo: la discriminación, el maltrato y la explotación son sólo algunos ejemplos en los que sus derechos son transgredidos y los pone en situación de vulnerabilidad. Conscientes de este contexto, la comunidad internacional coincidió que al ejercer sus derechos, los niños mejoran sus oportunidades y calidad de vida.

La primera medida jurídica sobre los Derechos del Niño se tomó en 1924 y fue ratificada en la Declaración de los Derechos del Niño en 1959; en la Declaración Universal de Derechos Humanos (en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) así como en los estatutos de varios organismos y organizaciones internacionales interesadas en el bienestar de esta población.

En México, desde el año 1924, se decretó el 30 de abril como “Día del Niño”, cuando el general Álvaro Obregón era presidente de la República y José Vasconcelos, titular de Educación Pública.