Padecen disfuncionalidad, promiscuidad y marginación cerca de 34,000 familias que viven en hacinamiento en el estado de Aguascalientes, de acuerdo con los indicadores reportados por el INEGI, advirtió el delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial, y Urbano, Isidoro Armendáriz García.

Reconoció que estos hogares principalmente ubicados al oriente de la ciudad de Aguascalientes, son la nueva cara de las antiguas vecindades del centro en las que familias completas habitaban en un solo cuarto, con los mismos problemas de marginación que se enfrentaban años atrás.

“Había en su momento 117 vecindades en Aguascalientes; el panorama era desolador, ancianos enfermos, niños jugando desnudos, jóvenes drogándose en los lavaderos, alcoholismo. Ése es el espejo del hacinamiento en las zonas marginales, donde la cara más descarada de la pobreza es el hambre. Sólo hubo una mutación, las vecindades fueron derrumbadas y las nuevas colonias populares se convirtieron en grandes vecindades.

El funcionario federal advirtió que las condiciones de hacinamiento en el estado se dan de igual manera en zonas rurales y urbanas, donde habitan una sola vivienda más de 4.5 personas, en la que conviven hasta tres generaciones, con las agravantes que esto implica.

Expuso que el hacinamiento se vuelve más severo en los asentamientos humanos irregulares que coinciden con los polígonos de pobreza, extendidas como manchas de marginalidad social.

Mencionó que existen claros ejemplos de estos núcleos como: Los Pericos, Anexo Palomino Dena, La Barranquilla anexa a Insurgentes, Cumbres III, Guadalupe Peralta, sectores de las colonias Constitución, Nazario Ortiz Garza, y la colonia Progreso, donde persiste la violencia, bajos ingresos, desintegración familiar y adicciones.

Armendáriz García indicó que estas circunstancias obligan a la gestión de cuartos adicionales por parte de la dependencia federal, la cual deberá recibir este tipo de acciones que en suma a nivel nacional implican 500,000 acciones para este año, las cuales habrán de distribuirse proporcionalmente con base en la demanda poblacional, lo que aún sería insuficiente para atender las necesidades del estado.