Una de las castas de mayor dinamismo en México es la de los políticos, que operan prácticamente las 24 horas del día, tan es así que todavía no termina un proceso electoral y ya están trabajando en el que sigue, aguzando los apéndices para conservar o conquistar el control.

Por lo tanto, es normal que en Aguascalientes se observe movimiento en los partidos y los grupos, tratando de adjudicarse todos los espacios posibles, ya que del lugar que ocupen pueden ser considerados en la toma de decisiones, que para algunos ya están adoptadas y otros consideran que son “buscapiés” que pretenden desalentar.

Luego de las elecciones que tuvieron lugar el domingo pasado en cuatro entidades, en Aguascalientes empieza la competencia para hacerse de las tres diputaciones federales y las dos senadurías de mayoría relativa, además de la senaduría y la diputación de representación proporcional, que estarán en juego el primer domingo de junio de 2018.

En la misma fecha se llevará a cabo la elección de 18 diputados locales y 9 “plurinominales”, de los cuales varios de los actuales legisladores aspiran a la reelección, lo que por ser la primera ocasión que se lleve a cabo pondrá a prueba a los que tratan de ser ratificados, ya que deben ganar en las urnas y esto dependerá de la labor que hayan hecho en los dos años que han estado en el cargo.

En el caso del Partido Acción Nacional (PAN) tendrá el reto de conservar las cinco posiciones de elección directa que tiene en la Cámara de diputados y el Senado de la República, además de la mayoría en el Congreso del Estado, lo que es factible que logre, teniendo en cuenta que los demás organismos han mantenido un perfil moderado ante los ciudadanos.

En todo caso, el mayor desafío de los panistas será mantener la unidad interna, ya que son demasiados los que creen tener derecho de estar en las boletas y esto, definitivamente, trae problemas, por lo que dependerá en gran medida de la forma como la dirigencia estatal y nacional lleven a cabo las designaciones.

Pese a ser el principal partido de oposición en la entidad, el PRI no termina de lamerse las heridas que le dejó la derrota del año pasado. Ha pasado un año aletargado y sólo de vez en cuando lanza algunas espiraciones para dejar constancia que está vivo. Bajo estas consideraciones, se observa que la competencia será por las candidaturas de representación proporcional, porque a nivel de campo, de trabajo directo con las bases, ninguno de los que asoman la cabeza lo han hecho.

Frente a esa realidad hay otra no menos importante, y es que quienes pretendan ir por las “plurinominales” encontrarán fuerte resistencia, e incluso la posibilidad de quedar desbancados si la votación presidencial es lo suficientemente copiosa para alguno de los otros partidos (PRD y Morena), al grado que “arrastre” la intención a favor de sus candidaturas a diputados y senadores, lo que de ocurrir puede enviar al priismo a un tercer lugar.

Lo que ha dejado de hacerse en los últimos doce meses puede reflejarse dentro de un año, cuestión que aun cuando parezca exagerada es un horizonte que está a la vista, que sólo podría haber algún cambio si se trabaja a marchas forzadas, lo que no significaría que se alcancen a plenitud las metas.

En el resto del circulo partidista, sólo se perciben trepadores como única forma de sobrevivir, por lo que los comicios de 2018 volverán a girar en torno a los colores y alianzas tradicionales, sin descartar la presencia de los “independientes”, que en su mayoría defecciona de algún partido que no le dio lo que creía merecer y se lanza por los caminos ofreciéndose como redentores sociales.

EN VEREMOS

El prometer no empobrece, señala un viejo adagio, por lo que es preferible que en los hechos se cumpla la palabra del Fiscal General del Estado, René Urrutia de la Vega, de que hay una atención muy ágil de los agentes del Ministerio Público, que tradicionalmente tardan horas en recibir a los ciudadanos y tomarle la declaración.

En el mismo sentido es de esperarse que crezca el trabajo de inteligencia para que frene la presencia de los grupos delictivos, que siguen haciéndose presentes con actos tan crueles como la incineración de sus enemigos, dos de cuyos casos ocurrió el pasado final de semana.

Las autoridades de los tres niveles de gobierno machacan en su exhortación para que los aguascalentenses presenten las denuncias de los hechos que le afectan, al establecer que sólo con la participación de la sociedad es posible reducir el índice delictivo, en lo que hay algo de verdad ya que si hay quejas documentadas puede esperarse la aprehensión de los causantes, sin embargo es común que se pierdan horas en presentar la denuncia y que luego tenga que volver para ratificarla, lo que por años se ha convertido en un dique para hacer efectiva el axioma de una justicia pronta y expedita.

Urrutia de la Vega sostiene que presentar una denuncia dejó de ser un tormento, al estar en vigencia la nueva estructura de la Fiscalía, con la que “se pretende darle un mayor dinamismo” a este organismo y que se tenga una mayor eficacia, al haber un ahorro de tiempo en la atención que corresponde al Ministerio Público.

A dos meses de que entró en vigencia el esquema se tiene que mejorar para que no sólo se reciba la denuncia sino que el quejoso tenga información actualizada de cómo va su caso, porque de poco sirve que exista un expediente si no hay la tan anhelada justicia.

Por otra parte, los asesinatos que se atribuyen a células del crimen organizado van en aumento, por lo que es necesario que más allá de reuniones de gabinete se cumpla la tan cacareada coordinación entre las corporaciones policiacas. Lo que hacen ahora es ser levanta-muertos, que de seguir así pueden convertir a la entidad en una sucursal de aquellas donde la mejor labor de los uniformados es presentar el parte de los asesinatos.

Es tradicional que se atribuya a la alta delincuencia los hechos de sangre más lamentables y bajo esta estigmatización se reduce el esfuerzo para acometer, someter o contrarrestar las bandas y al crimen común, lo que trae por consecuencia que el pueblo perciba que en algún momento puede ser una víctima más. Esta zozobra sólo puede reducirse y eliminar con resultados claros. Afirmar que aquí “no pasa nada”, como una forma de tranquilizar conciencias, de poco sirve cuando los hechos señalan lo contrario.

CAMBIAR EL ESQUEMA

La falta de oportunidades en el mercado laboral para los ex presidiarios, manifestada por el máximo dirigente del sector obrero en la entidad, José Alfredo González González, debe encontrar una solución que sea favorable a quienes tienen todo el derecho de rehacer su vida y también para la sociedad en general, como puede ser la creación de cooperativas manejadas por ellos mismos y con el apoyo financiero de autoridades y empresarios. Varios han aprendido un oficio mientras purgan la condena, pero de poco le sirve cuando salen en libertad ya que no le dan trabajo, lo que se convierte en un problema agudo ya que la única manera de obtener dinero es volver a delinquir. Desde hace bastantes años hay pequeñas fábricas al interior de los reclusorios, que les ofrece una ocupación y un ingreso, el punto está que al cumplir la pena se les denigra, empujándolos a que realicen lo que muchos de ellos ya no quisieran hacer. Sin duda un tema que debe ser analizado y resuelto a la mayor brevedad.